El perfil del comprador internacional en la Costa del Sol: quién compra y qué busca

Hablar del mercado inmobiliario de la Costa del Sol es hablar, en gran medida, de compradores internacionales. Según los datos del Colegio de Registradores de España, el 34,75% de todas las compraventas registradas en la provincia de Málaga en el primer trimestre de 2025 fueron realizadas por extranjeros, más del doble de la media nacional. En municipios del llamado Triángulo de Oro —Marbella, Estepona y Benahavís— esa proporción supera el 90% en el segmento premium. Son cifras que sitúan a la Costa del Sol en una liga propia dentro del mapa inmobiliario europeo, y que obligan a cualquier actor del sector a conocer bien quién está comprando, qué busca y cómo ha evolucionado ese perfil en los últimos años.

Un mapa de origen cada vez más diverso

La imagen del comprador extranjero en la Costa del Sol ya no se reduce a un par de nacionalidades. Según el análisis de KW Marbella sobre las operaciones registradas entre septiembre de 2024 y agosto de 2025, el 63% de las viviendas adquiridas en Marbella fueron compradas por ciudadanos extranjeros. Los británicos siguen liderando con aproximadamente el 13,5% de las operaciones, seguidos de suecos con un 9,07% y neerlandeses con un 8,6%. Alemania, con un 5,85%, mantiene su presencia histórica, mientras que Polonia, con un 5,2%, se consolida como mercado emergente con crecimiento sostenido año tras año. Taylor Wimpey España, por su parte, ha registrado en sus promociones de la Costa del Sol reservas de compradores procedentes de hasta 28 nacionalidades distintas solo en los primeros meses de 2025.

Más allá de los mercados tradicionales, noruegos, daneses, belgas, ucranianos y, con creciente protagonismo, compradores procedentes de Estados Unidos y del Golfo Pérsico están ampliando el mapa de origen de la demanda. Cada uno con motivaciones distintas, pero con un denominador común: eligen la Costa del Sol como destino de referencia para su inversión o su cambio de residencia.

Un perfil que ha cambiado más de lo que parece

El comprador internacional de la Costa del Sol ha evolucionado profundamente en los últimos años. El perfil dominante sigue siendo el de familias o parejas de entre 45 y 59 años —que según Taylor Wimpey representan el 54% del total—, con un elevado nivel de solvencia: más del 90% de los compradores internacionales adquieren la vivienda sin financiación hipotecaria, lo que agiliza considerablemente los procesos de compra y reduce el riesgo para el promotor.

Sin embargo, la pandemia aceleró la llegada de un perfil más joven y dinámico: profesionales de entre 30 y 45 años que trabajan en remoto y que han encontrado en la Costa del Sol un entorno donde combinar productividad y calidad de vida. El nuevo visado para nómadas digitales, junto con el desarrollo del ecosistema tecnológico malagueño, ha reforzado esta tendencia y atraído a un comprador que no busca segunda residencia, sino primera, y que la usa durante todo el año.

Qué busca el comprador internacional en obra nueva

Las preferencias del comprador extranjero han cambiado al mismo ritmo que su perfil. Viviendas modernas con calificación energética alta, amplias terrazas, distribuciones abiertas y luminosas, zonas comunes con servicios reales —coworking, gimnasio, piscina, conserjería— y acabados de primer nivel son los elementos que hoy definen el producto más demandado. Según datos del Colegio de Registradores, el precio medio de adquisición de compradores no residentes en España alcanzó los 2.895 €/m² en 2025, muy por encima de la media nacional, lo que refleja un perfil dispuesto a pagar por calidad y ubicación bien elegida.

La sostenibilidad también ha pasado de ser un argumento de venta a una condición de compra: muchos compradores internacionales —especialmente los nórdicos y centroeuropeos— preguntan activamente por la certificación energética del inmueble desde las primeras fases del proceso.

Lo que determina la decisión final

Más allá del producto, el comprador internacional valora el entorno de servicio que rodea la operación: asesoramiento en su idioma, transparencia en los procesos, garantías legales claras y un interlocutor de confianza que entienda tanto el mercado local como sus necesidades específicas. La distancia geográfica convierte el acompañamiento profesional en un factor determinante, no accesorio.

En BySales trabajamos habitualmente con compradores europeos de distintas procedencias, entendiendo que cada perfil tiene motivaciones y horizontes distintos. Nuestro rol es conectar esa demanda con el proyecto adecuado, en el momento adecuado, con toda la información necesaria para decidir con confianza.